
Nuestro
lema.
Cada año nuestra animación Pastoral gira en torno a un lema que da sentido a las acciones que realizamos. Este curso, nuestro lema es «Ponle corazón». Y los valores que trabajamos este curso son:
Libertad
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Aprender a tomar decisiones desde el corazón, con criterio y sentido.
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Ser consciente de que cada elección construye la persona que quiero llegar a ser.
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Buscar ejemplos de personas que han elegido hacer el bien con valentía, incluso cuando no era el camino más fácil.
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Ejercer la libertad con respeto, pensando también en el bien de los demás.
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Recordar que ser libre no es poder hacer cualquier cosa, sino elegir aquello que nos ayuda a crecer y a hacer crecer a quienes nos rodean.
Responsabilidad
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Asumir las consecuencias de mis decisiones y actuar con compromiso en el día a día.
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Ser consciente de que mis acciones tienen un impacto en las personas que me rodean.
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Buscar oportunidades para ayudar, colaborar y cuidar de los demás sin esperar nada a cambio.
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Cumplir con mis responsabilidades desde la convicción y no solo por obligación.
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Recordar que ser responsable es poner los propios talentos al servicio del bien común y contribuir, con pequeños gestos, a transformar la realidad.
- Aprender a esperar con serenidad los procesos y resultados en la vida diaria.
- Ser consciente de cómo reacciono ante las dificultades y contratiempos.
- Buscar ejemplos de personas que practican la paciencia y tomar inspiración de su actitud.
- Fomentar la comprensión y la calma en situaciones que generan estrés o frustración.
- Recordar que la paciencia es una virtud que fortalece el espíritu y la convivencia.
Ponle corazón
Ponerle corazón es siempre VIVIR CON SENTIDO.
Ponerle corazón es mirar más allá de lo evidente y descubrir las necesidades de los demás. Es escuchar con atención, actuar con generosidad y dejar que cada gesto nazca de la empatía.
Ponerle corazón es decidir no pasar de largo, sino implicarse, cuidar y acompañar. Es comprender que las pequeñas acciones también transforman el mundo. Todos estamos llamados a vivir con el corazón abierto, haciendo de nuestro día a día una oportunidad para amar, servir y dejar una huella positiva. Esa es la forma de construir una comunidad más humana, más cercana y más comprometida.
Vivir con corazón es actuar con empatía y generosidad en las pequeñas acciones cotidianas para construir una comunidad más humana, cercana y comprometida.

